Ágata dentítrica

Ágata dentítrica

Queridas almas salvajes, hoy me gustaría aprovechar la ocasión para hablaros sobre una gema espectacular que tiene una profunda conexión con el Reino Vegetal y la Madre Tierra: el ágata dendrítica.

Tengo que confesar, que el ágata dendrítica es una piedra por la que siento una especial debilidad, por la cantidad de posibilidades que me aporta a la hora de diseñar mis joyas y porque, siempre que tengo la oportunidad de contemplar una pieza de este mineral, me causa una profunda admiración contemplar las maravillas que puede crear la Naturaleza. Es como si un artista invisible hubiese dibujado un precioso paisaje de plantas y árboles en el interior de cada ejemplar.

En el momento actual, su uso en joyería está experimentando un gran auge ya que su amplia gama de colores y los hermosos dibujos que presentan sus formaciones, similares a vegetación natural, permite crear joyas únicas y de delicada belleza. Y, por otro lado, es una gema bastante apreciada debido a su dureza y su resistencia a los reactivos químicos.

El ágata dendrítica es una variedad de cuarzo microcristalino, concretamente, una calcedonia no bandeada que presenta en su interior dibujos, debidos a inclusiones de óxidos de hierro y manganeso, que semejan ramas de plantas o musgos. De ahí que esta gema sea conocida también como “ágata arborescente”.

Sus principales yacimientos se encuentran en Brasil, Estados Unidos, India, Marruecos, Islandia, Australia y República Checa.

Se conoce también como piedra Mocha debido a que las piedras que llegaban en la antigüedad procedentes de la India pasaban por el puerto yemení de Mocha en su trayecto hacia Europa.

 

El ágata dendrítica en la Historia


Conocida también como “la piedra de los dones”, ha sido una gema venerada desde tiempos antiguos por las numerosas virtudes y propiedades que se le atribuían, siendo considerada como la piedra de la ciencia.

En el Antiguo Egipto, se creía que podía curar las picaduras de arañas y escorpiones y era muy utilizada en la decoración. Se empleaba también para realizar ornamentos distintivos de la realeza y amuletos destinados a grandes guerreros.

Es la piedra que representa al gran conquistador Alejandro Magno.

Numerosos pueblos indígenas la consideraban fragmentos del cuerpo de los dioses
dotados de una poderosa energía y conexión con el mundo espiritual.

La joya más famosa, realizada con un ágata se encuentra en la catedral de Perrugia (Italia), donde se puede ver un anillo con un ágata que se cree que fue el que San José entregó a la Virgen María en sus esponsales, por lo que se le conoce como Anillo de San José o de la Virgen. Se guarda en el monumental relicario argénteo, labrado en 1662.

Según una antigua tradición, la Virgen, antes de su Asunción al cielo, entregó el anillo al apóstol San Juan. Cuando fue apresado en Roma, la joya acabó en el palacio de los emperadores que lo guardaron como si se tratase de un amuleto, terminando en el año 980 en la ciudad de Chiesi. Donde permaneció hasta que el 10 de julio de 1473 el monje franciscano Fray Vinterio di Magonza decidió robar la reliquia para llevársela a su patria.

Cuando se encontraba en las proximidades de Perugia le sorprendió una espesa y misteriosa niebla que le impidió avanzar, lo que interpretó como un signo de que el anillo debía permanecer en dicha ciudad. Esta joya sólo se expone a los fieles el 29 de julio y el 12 de septiembre.


Propiedades mágicas y espirituales

El ágata dendrítica despierta en las personas el sentimiento de amabilidad y nos empuja a disfrutar plenamente cada momento. Aporta calma y equilibrio emocional a su entorno. Contribuye al conocimiento y aceptación de nuestros orígenes sacando a la luz lo oculto en nuestro interior y generando una profunda alegría.

Nos ayuda a mantener la calma en los momentos de tensión o confusión, aportando estabilidad.  Permite que mantengamos la conexión con nuestras raíces en nuestro camino hacia el crecimiento espiritual.

Es una gema que atrae la abundancia a nuestras vidas.

Potencia la creatividad y es un amuleto perfecto para artistas y creadores, al mismo tiempo que aporta fuerza para creer en los sueños.

Cura el desequilibrio de los chakras de la frente y el entrecejo al estar directamente relacionada con los mismos.

Fortalece la resistencia y la constancia y nos impulsa a ver los problemas como desafíos que debemos superar, generando en nuestro interior el deseo de investigar y explorar.

Como he señalado al inicio de este artículo, es una piedra íntimamente conectada con el Reino Vegetal, facilitando la comunicación con el mismo y, además, potencia la conexión con la Tierra. Ayuda a sanar las plantas. Es una piedra que atrae la prosperidad por lo que favorece que las cosechas sean abundantes, motivo por el que se considera una gema muy apropiada para los agricultores.

Se emplea en meditación por su capacidad para potenciar la concentración. En Gemoterapia, se emplea para tratar problemas relacionados con estructuras del cuerpo que presentan ramificaciones como los vasos sanguíneos y los nervios. Sana el sistema nervioso y afecciones como la neuralgia. Frena la degeneración capilar y estimula el sistema circulatorio. Aporta alivio a las zonas donde se sufre dolor o una lesión.


Propiedades Físicas

Grupo: Silicatos - Tectosilicatos.

Composición: SiO2

Color: incoloro, blanco, amarillo, gris, pardo, azul o rojo.

Transparencia: de translúcido a opaco.

Brillo: de vítreo a cerúleo.

Dureza: 6,5 a 7 en la Escala de Mohs.

Sistema cristalino: Hexagonal/Trigonal.

Hábito cristalino: Criptocristalino.

Fractura: Concoidea.

Exfoliación: Nula.

Raya: Blanca.

Peso específico: 2,7.

Índice de refracción: 1,53 - 1,54.


Si deseáis conocer más sobre esta hermosa y original gema os dejo, a continuación, los enlaces a la bibliografía utilizada para la realización de este artículo:

http://angelesdecrystalsoundhealing.blogspot.com/2008/11/agata-dendritica.html

La Biblia de los Cristales – Judy Hall

Guía de las Piedras Preciosas y Ornamentales – Walter Schumann